En el legado de Alfredo Andonie Araque perdura su luz, guiándonos a abrazar el amor en cada paso, a abrazar con coraje la adversidad y a encontrar la paz en la resiliencia. Que su ejemplo nos inspire a cultivar la gratitud en nuestro ser y a sembrar semillas de esperanza en cada corazón que tocamos. En su memoria, recordamos que cada desafío es una oportunidad para crecer, cada lágrima derramada es un acto de sanación y cada amanecer nos regala una nueva página en el libro de la vida.
Publicado en el archivo
2 de julio de 2019